Primer párrafo de la novela "La lengua de Dios" de Santiago Miralles

El primer párrafo de la novela La lengua de Dios de Santiago Miralles, una novela que sumerge al lector en el mundo de Quevedo, Lope de Vega, Tirso de Molina, Góngora, El Greco y Velázquez, y nos pone al día de sus rencillas y vivencias personales es, en mi opinión, una bellísima puerta de entrada, que nada más cruzarla nos hace cambiar de vestuario, de mentalidad, y de ritmo para sumergirnos de lleno en el ambiente del siglo XVII, como un apasionante viaje en el tiempo . Y, como el primer párrafo me ha gustado tanto y se me ha quedado un poco escaso, en esta ocasión, vamos a disfrutar también con el segundo. ¿Dispuestos a sentir en la cara el aire frío de una mañana de enero de hace cuatro siglos? Pues, adelante, entramos…
“Amanecía el jueves veinticinco de enero de 1629, conmemoración de la caída de San Pablo en el camino de Damasco. El sol iluminaba sin calor ni afecto y el viento encañonaba las calles revolando todo lo que encontraba en su camino. Detrás de las tapias tiritaban las huertas. El frío crujía con vocación de hielo y penetraba muros, baldosas, tapices, esteras y alfombras, se abría paso por los tejidos, burlaba la piel y se alojaba en los huesos como un parásito invasor.
Los más afortunados tendrían sirvientes para encenderles el brasero y caldearles la alcoba antes de que salieran de la cama; pero sirvientes, en el barrio de los comediantes, apenas había. Las casas eran humildes y los patrimonios modestos. Abundaban las aves de paso, y no faltaban pájaras que facilitaban placeres de urgencia. Entre la gente del teatro no corría tanto oro como indicaban las apariencias, porque reservaban los lujos para el escenario y, en cuanto se apagaban los aplausos, tenían que componérselas con sus miserias y su mala fama.”
Santiago Miralles, nació en Madrid en 1962, estudió derecho y filosofía y vivió en Corea, Alemania y El Salvador. Publicó en 2000 las novelas La tierra ligera y La fuente de Orfeo; en 2003, La ONG, y en 2004, Dos mil Madrid cincuenta y cuatro.

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