La bala que mató al general empieza así:

"A Tiburcio Orbe ya no le temblaban las piernas frente al pelotón de fusilamiento. La tensión de sus músculos se debía más al desamparo y a la hostilidad de la situación que al temor de dejar de vivir. En el fondo deseaba que el final llegara cuanto antes para dejar de sentir frío, dolor, cansancio, hambre y desilusión. Tenía respeto a la muerte, como todo el mundo, pero, para alguien que sufre, morir es una liberación al fin y al cabo. Revisó en su interior, por si conseguía rescatar de su mente atormentada algún recuerdo que no fuese amargo, pero no lo encontró. No halló momentos agradables con los que entretenerse en sus últimos minutos, a pesar de que en otro tiempo los hubo, y muchos. El escepticismo, del que era víctima, le permitía verlo todo bajo un prisma diferente al resto de los prisioneros que soportaban, junto a él, la crudeza del trance. Y es que no es lo mismo morir cuando la vida sonríe que cuando se está de vuelta de todo, y Tiburcio hacía ya tiempo que había dejado atrás sus anhelos, ensueños y quimeras. Ser consciente de que nadie iba a echarle de menos le proporcionó un alivio sutil, entreverado de nostalgia por los tiempos pasados. «No hay nada peor que la soledad, que siempre está acechando», le había dicho alguien, pero él estaba seguro de que solo no estaba del todo mal. «A fin de cuentas, por muchos amigos que se hayan tenido, la muerte siempre llega sin compañía y es a solas como debes enfrentarte con ella», pensaba buscando alguna certidumbre entre tanto desasosiego. Dos lágrimas resbalaron despacio por las cicatrices de su rostro de viejo baqueteado por varias guerras."






Si deseas leer el primer capítulo completo, lo puedes hacer en:


www.ascension-badiola.blogspot.com


Esta novela será presentada en FNAC de Bilbao, el próximo 30 de noviembre de 2011 a las 19 horas. 


también puedes ver el vídeo promocional en este blog.

No hay comentarios: