Primer párrafo de Sangre joven del autor Simon Scarrow


Irlanda 1769
“Tras dirigir una última mirada a la habitación poco iluminada, la partera se retiró y cerró la puerta al salir. Se volvió hacia la figura del otro extremo del pasillo. ¡Pobre hombre!, pensó, en tanto que, de forma inconsciente, secaba sus fuertes manos en los pliegues del delantal. No había una manera fácil de comunicarle la mala noticia. El pequeño no sobrevivirá a aquella noche. A ella, que había traído al mundo a más bebés de los que podía recordar, le resultaba evidente. La criatura había nacido al menos un mes antes de tiempo, y apenas tenía una chispa de vida cuando por fin la señora lo había sacado de su vientre con un penetrante grito de dolor, poco después de medianoche. El resultado había sido una cosita pálida que no dejaba de temblar, ni siquiera después de que la comadrona la hubiera limpiado, le hubiera cortado el cordón umbilical y se la hubiera entregado a la madre envuelta en los limpios pli  egues de una manta de bebé. La señora había estrechado al niño contra su pecho, inmensamente aliviada de que el largo parto hubiera terminado.”

Este primer párrafo, correspondiente a la novela Sangre joven y escrita por Simon Scarrow, puede parecerse a los magníficos comienzos a los que nos tienen acostumbrados, en general, los escritores de best Sellers y me vienen a la cabeza los soberbios comienzos de Ken Follet, por poner un ejemplo.  La forma de comenzar una narración histórica  es acertada cuando se obliga al lector a arrellanarse en el sillón, a ajustarse las gafas, si las lleva, y a sumergirse en la lectura como quien se da un chapuzón en el mundo narrativo, y digo, puede parecerse, para explicar que, de por sí, no tendría mayor mérito, aparte del apuntado, que ya es enorme, sino fuese porque el recién nacido al que Simon Scarrow hace referencia en su novela es, nada más y nada menos que, Sir Arthur Wellesley, mejor conocido por el duque de Wellington. Por si este primer párrafo del primer capítulo fuera poco, Scarrow nos deleita en el tercer capítulo con el nacimiento del también famosísimo personaje históric Napoleon Bonaparte en Córcega, también en el año 1769.
Como se deduce, la novela promete con este comienzo al ofrecernos en bandeja dos gigantes en su momento más pequeño, el de su nacimiento, infancia y juventud, hasta que se convierten en oficiales de sus respectivos ejércitos. En mi opinión, Sangre joven es una novela altamente recomendable y la primera de una serie de novelas que narran la vida de estos dos militares, que cambiaron el destino de la Europa del siglo XIX. Se lee muy fácil y fue publicada por Edhasa en 2001. Si no la tienen a mano vayan a una biblioteca. Yo la he retomado de mi librería y creánme, lo he pasado estupendamente.
Simon Scarrow es un escritor inglés, nacido en Nigeria en 1962. Tiene multitud de novelas publicadas como serie Águila sobre el imperio romano, pero las correspondientes a la serie Revolución y que siguen a esta primera, son: Los generales (2008); A fuego y espada (2009) y Campos de muerte (2010).


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