La mujer en la cueva de Francisco Letamendia




"Jean Houtsa se despertó aliviado al darse cuenta de que había conseguido dormir un sueño sin horrores. Las primeras luces que rompían la negrura de la noche no habían agravado su insomnio enfermizo, como ocurría cada mañana en su apartamento del Marais parisino. Las sombras de los postes se proyectaban como ráfagas sobre la cortinilla del compartimento individual del tren París-Hendaya. Se levantó a mirar por la ventana. Desperezándose envueltas en neblina se sucedían fugazmente ante él las hileras de los pinos de las Landas. Volvió a la cama. Olvidar, anestesiar su cerebro; para conseguirlo viajaba acurrucado en una litera que quería sentir honda, cobijante en el tren flecha que le llevaba a donde pudiera tal vez escapar de sus demonios. Pero la respuesta negativa a esta pregunta le parecía evidente como un silogismo: ¿es que tenía derecho al apaciguamiento y al olvido, él, Jean Houtsa, asesino de su mujer y de su hijo, el más miserable de los seres humanos?"


Este trozo corresponde al primer párrafo de la novela "La mujer en la cueva". Como dice su autor en el prólogo la trama de esta novela viaja en el espacio del norte al sur de País Vasco y viaja del Périgord a París y, a pesar de este movimiento espacial, el temporal es, sin embargo, mucho más breve. En tan sólo 12 días de setptiembre de 1983 transcurre la trama de esta historia que nos cuenta el comienzo de las actividades del GAL. 
La mujer en la cueva es, sobre todo, una novela negra, una novela que engancha. Una historia en la que es imprescindible avanzar para saber qué es lo que persigue Jean Houtsa y qué es lo que le persigue -su pesadilla- . Necesitamos saber por qué ha salido de su profunda depresión para intentar ayudar a una prima lejana que ha sido secuestrada en San Sebastián... -Asesinatos, secuestros, erotismo, pero especialmente el enigma que nos lleva hasta un final que termina así: Canta un búho en el bosque, un disparo silencioso traza un surco rojo en la frente de..., y el ángel de la muerte extiende sus alas para acogerle en su seno. ¿A quién?

Una novela en definitiva que yo recomiendo porque cada una de sus 272 páginas nos invade. 

Su autor, Francisco Letamendía tiene un largo curriculum en la vida, quizá por eso, sepa escribir tan bien. Resumiendo diré que es abogado, doctor en Historia, que ha vivido en el exilio en París, que ha sido profesor universitario en París y lo sigue siendo aquí. Ha publicado numerosas obras, pero "la mujer en la cueva", es su primera novela. Léanla, no les defraudará.

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