Primer párrafo de "El lector de cadáveres" de Antonio Garrido


La sinopsis de la novela es la siguiente:

En la antigua China, sólo los jueces más sagaces alcanzaban el codiciado título de “lectores de cadáveres”, una élite de forenses que, aun a riesgo de su propia vida, tenían el mandato de que ningún crimen, por irresoluble que pareciera, quedara impune.
Cí Sòng fue el primero de ellos.
Inspirada en un personaje real, El Lector de Cadáveres narra la extraordinaria historia de un joven de origen humilde, cuya pasión y determinación le condujeron desde su cargo como enterrador en los Campos de la Muerte de Lin’an a aventajado discípulo en la prestigiosa Academia Ming. Allí, envidiado por sus pioneros métodos, y perseguido por la justicia, despertará la curiosidad del mismísimo emperador, quien le convocará para rastrear los atroces crímenes que, uno tras otro, amenazan con aniquilar la corte imperial.
Un absorbente thriller histórico, extraordinariamente documentado, en el que la ambición y el odio van de la mano con el amor y la muerte en la exótica y fastuosa China medieval.

Y he aquí un primer párrafo, breve y más de dos veces bueno porque tiene el toque de las novelas policiacas, siendo además, como es una novela histórica, basada en un personaje real.


"Shang no supo que se moría hasta que paladeó el sabor de la  sangre que brotaba bajo su garganta. Quiso balbucear algo  mientras sus manos intentaban taponar la herida, pero, antes de  lograrlo, sus ojos se abrieron exageradamente y sus piernas se do­ blaron como las de una marioneta desmadejada. Iba a pronunciar  el nombre de su asesino cuando éste le introdujo un trapo en la
boca.
"

Y como se queda muy cortito y nos deja con las ganas de seguir leyendo, que es lo que importa, hacemos un bis y pasamos al segundo párrafo (nos perdonará el autor): 

"De rodillas sobre el cieno, en su postrer hálito de vida, Shang  percibió la tibieza de la lluvia y el olor a tierra mojada que le había  acompañado durante toda su existencia. Un instante después, con  la camisa encharcada en sangre, se desplomó sobre el lodazal en el  que se había dejado el alma."

Su autor:
Antonio Garrido (Linares, Jaén, 1963). Creció entre novelas de Walter Scott, R. Louis Stevenson, Alejandro Dumas, Emilio Salgari y Jack London que azuzaron su inquieta imaginación. Desde niño pensó en dedicarse a la literatura, pero, paradójicamente, un enorme Mercedes de juguete que ganó en un concurso de redacción le impresionó tanto que cambió su destino, apartándole de la escritura para orientarle hacia la ingeniería, estudios que finalmente cursó.
Aunque durante su etapa como docente ha publicado numerosos artículos técnicos, no fue hasta el año 2001, cuando una nueva casualidad en Alemania volvió a dar un giro a su carrera. Allí, una historiadora le puso sobre la pista de un apasionante manuscrito olvidado, que de inmediato le impulsó a escribir el que sería su primer éxito editorial: La Escriba. De la mano de la agencia literaria Carmen Balcells, La Escriba ha sido traducida a trece idiomas, Prix des Lecteurs Sélection 2010, y finalista del Prix Fulbert de Chartres, situando a Antonio Garrido entre los escritores de novelas de suspense histórico y aventuras más importantes en lengua española.
En el año 2007 comenzó a trabajar en la que sería su segunda novela, El lector de cadáveres, un thriller histórico ambientado en la antigua China sobre el primer forense clínico de la historia.
En la actualidad, compagina su trabajo como escritor, con el de profesor en la Universidad Politécnica de Valencia y en la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Valencia,  actividades que simultanea con su participación en conferencias, ponencias y talleres de novela histórica.

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